Almacenar toda la historia de la humanidad en un trozo de cuarzo. Se trata de los cristales 5D

Un equipo de científicos de la Universidad de Southampton ha creado un medio de almacenamiento capaz de sobrevivir durante miles de millones de años y guardar toda la historia de la humanidad, concretamente almacenar todo lo que quepa en 360 terabytes, según publican en el portal phys.org.

Se trata de una nanoestructura de cristal de cuarzo creada por el Centro de Investigación Optoelectrónica de la Universidad, en la que han podido grabar y recuperar cinco dimensiones (5D) de datos digitales gracias a una técnica de pulsos láser liberados de forma ultrarrápida.

Este medio de almacenamiento, que fue presentado durante la ceremonia de clausura del Año Internacional de la Luz en México, puede soportar temperaturas de hasta 1.000 grados centígrados y su vida útil podría ser “eterna” si estuviese expuesto a temperatura ambiente. A una temperatura de 190 grados, podrá aguantar casi 14 mil millones de años.

Dentro de esta pieza, ahora mismo se encuentra una copia de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Óptica de Newton, la Carta Magna y la Biblia del Rey Jacobo (una tradución al inglés de la Biblia). Los documentos fueron grabados un un láser de velocidad ultrarrápida (en fetomsegundos), produciendo pulsos extremadamente cortos e intensos de luz.

El archivo se escribe en tres capas de puntos nanoestructurados separados por cinco micrómetros (una millonésima parte de un metro). Los investigadorescomparan la estructura con la Fortaleza de la Soledad de Superman, pues este medio de almacenamiento es muy similar a los cristales de memoria que se ven en las películas de este superhéroe, en el que los datos se graban a través de nanoestructuras autoensambladas creadas a partir de cuarzo fundido. Sin embargo, en este medio, la información se graba en cinco dimensiones, relativas al tamaño, la orientación y a la forma tridimensional de estas nanoestructuras.

“Es emocionante pensar que hemos creado la tecnología para preservar los documentos e información de nuestra especie y almacenarlos en el espacio para generaciones futuras. Esta tecnología puede asegurar la última evidencia de nuestra civilización. Todo lo que nosotros hemos aprendido no será olvidado“, declaró el profesor Peter Kazansky, investigador del proyecto.